CASTILLO INTERIOR - Cristina Sánchez Rodríguez

"Dichoso el corazón enamorado" (Santa Teresa de Jesús)

Post de Cristina.
Comentarios.

"Dichoso el corazón enamorado ..."

MINDFULLNESS EN LA ESCUELA III, ALGUNAS TÉCNICAS. LA RESPIRACIÓN.

Posteado el Domingo 05 de Febrerode 2017 a las 12:26

 

 

 

 

   

 

 

 

    Continuamos en esta tercera entrega de estos post dedicados al mindfullnes en la escuela a estudiar algunas técnicas concretas.

    Básicamente podemos agrupar las diferentes técnicas en estos bloques: 1. Técnicas de respiración, 2. Técnicas de visualización consciente, 3. Técnicas de propiocepción, 4. Técnicas con sonido. 

   Por supuesto que ambas pueden combinarse entre sí, para conseguir mayor diversidad de métodos, diversidad que garantice la motivación y que también debe de contener siempre algún elemento reiterativo para ayudar a afianzar el hábito de la meditación en nuestros alumnos. 

    En los comienzos siempre es mejor trabajarlas por separado, y a medida que lo vayamos practicando, podemos ir combiándolas procurando que esos elementos que se combinen se hayan trabajado antes por separado para que resulte más fácil a los alumnos y por otro lado, favorecer ese equilibrio entre novedad y reiteración del que hablábamos unas líneas más arriba. 

    Ya he mencionado en entregas anteriores a este post que si queremos obtener logros al trabajar el mindfullnes en el aula debemos ser constantes y tener siempre un ratito a lo largo de la jornada escolar para dedicarlo exclusivamente a la meditación. Entre un cuarto de hora y veinte minutos diarios bastarán para lograr un buen trabajo, aunque, según que días, circunstancias o tipos de meditación que queramos practicar podremos alargar o acortar estos tiempos. 

    De forma muy generalizada, voy a ennumerar algunos tipos de técnicas existentes de acuerdo a la clasificación anterior. 

   1. Técnicas de respiración:

    Son las más básicas y con las que hay que introducirse en el mundo del mindfullnes.

   Tal vez la manera más sencilla de hacer tomar conciencia a los niños de su respiración y de que esta puede hacerse de forma profunda, es tumbándoles en el suelo y pedirles que coloquen las manos sobre la tripa, sintiendo así como el diafragma sube y baja a medida que se inspira y espria. También puede hacerse sentado aunque la sensación de movimiento del diafragama sea menor.

   Otra técnica muy sencilla y con la que se puede comenzar, consiste en enseñar a los niños a respirar profundamente, sentir y tener la sensación de que tienen un globo en la tripa que se hincha y luego expulsar muy despacio el aire, alargando lo más posible la espiración. Podemos continuar con el símil del globo inflado al que le vamos dejando salir el aire muy poco a poco. Prácticar esta técnica con los ojos cerrados, ayudándose del símil del globo es también una forma de desarrollar la imaginación y ayudarse de la misma para concentrar toda nuestra energía en la intención de respirar, sin que ningún otro pensamiento nos ocupe. 

    Esta técnica se puede complementar con la del soplido de la vela. Esto es, se enciende una pequeña vela de te y se coloca como a unos treinta o cuarenta centímetros del niño. Se practica la técnica de respiración anterior y se procura que en la espiración se mueva el fuego de la vela pero sin apagarse. Se pretende lo mismo que en el anterior ejercicio, pero al ayudarnos de una vela favorecemos que la técnica resulte más atrayente y concreta para los alumnos. Solo hay una pega. Tal vez encender velas en una clase puede encerrar sus peligros. Veinte o más de veinte niños, cada uno con una vela y soplándola, con un solo maestro pendiente de ellos, puede ser peligroso. El maestro, aunque tenga cien ojos, en cualquier momento puede perder el control sobre alguno de los niños más inquietos y se puede tener un buen susto. Veo esta técnica más adecuada para trabajarla en grupos pequeños, tal vez en alguna clase de apoyo con pocos alumnos o en el contexto de la familia. De todas formas, hay otra manera de aprovecharse de esta técnica cuando se tiene un buen número de alumnos en el aula evitándo el peligro y es aprovecharse de las ventajas de la imaginación. Si los niños ya han practicado la técnica de la vela en sus casas de forma individual, se puede hacer con los ojos cerrados y utilizando la imaginación. Los niños imaginarán la vela que mueve su fuego sin apagarse al mismo tiempo que ellos espiran. Los resultados pueden ser muy buenos de esta otra forma. Es más, al cerrar los ojos vamos profundizando hacia un nivel más alto de introspección y nos vamos acercando a estados de meditación más hondos. 

    El sistema de respiración en la que la espiración se alarga de forma continua puede trabajarse también con sonidos, por ejemplo, imitar el zumbido de una abeja al espirar, la "ese" de la serpiente o la "m" de la vaca. Esta posibilidad se puede relacionar con el trabajo de las onomatopeyas y con la representación de personajes de animales, algo que motiva mucho a los alumnos. De esta manera se puede idear un cuento donde estos personajes aparezcan. El cuento nos servirá como eje conductor y cada vez que aparezca uno de los personajes realizaremos el ejercicio de respiración durante unos minutos imitando su sonido. Estas técnicas a su vez pueden emplearse en la asignatura de música para enseñar a respirar y preparar la voz para el canto. Si lo hacemos con los ojos cerrados, los niños pueden entrenarse en sentir como vibra el sonido en distintas partes de su cuerpo con lo que también estaremos trabajando la propiocepción y la toma de conciencia de sensaciones interiores. 

    Otra manera de trabajar la inspiración profunda y la espiración alargada es con el juego de la "pipa de Popeye". No sé si algunos recordaréis un juego que consistía en una pipa por la que se soplaba. En el orificio de salida del aire de la pipa había un pequeño canasto de plástico con una bolita de plástico que pesaba muy poco. Si el aire salía de una forma continua y estable, la bola se mantenía en el aire sin caerse y no se desplazaba de su lugar, con lo que, cuando caía, volvía a quedarse en el canasto. El juego consistía en mantener la bola en el aire lo más alto posible y durante el mayor tiempo posible, procurando que cuando bajara no se saliera fuera del canastillo. Este sencillo y divertido juego que nos apasionaba de pequeños y que seguro que sigue gustando a los niños de hoy en día es una excusa formidable para enseñar a los niños a controlar y dominar su respiración y la emisión del aire. 

 

 

 

 

    Otra técnica de respiración muy favorable y que gusta mucho a los niños es el empleo del anuloma-viloma  del yoga que consiste en tapar de forma alterna los orificios nasales, inhalando y espirando cada vez por fosas nasales distintas. Esta técnica a su vez, puede trabajarse de muchas maneras, graduando su dificultad e incluso combinarse con la retención del aire. A medida que la vayamos trabajando más con nuestros alumnos podemos variarla, añadiendo mayor dificultad cada vez, dificultad que supondrá por parte de nuestros alumnos un dominio cada vez mayor y más consciente de su respiración. 

 

 

 

   Por ejemplo, primero la trabajaremos sin retención. La retención, también llamada "kumbhaka" según el argot del yoga, supone un mayor nivel de dificultad. Podemos hacer 10 inhalaciones con sus exhalaciones solo por un orificio y luego otras 10 por el otro, volviendo a aplicar la filosofía de inspirar profundamente y alargar lo más posible la espiración. Tras habernos entrenado en inspirar y espirar solo por uno de los orificios, podemos alternar, empezando a inhalar por uno de ellos, preferiblemente el derecho y luego exhalando por el contrario, volver a inhalar por el que se acaba de exhalar y posteriormente exhalar por el otro y así sucesivamente, siempre intentando  que la exhalación sea más larga que la inhalación. Estos ejercicios deben de estar guiados por el maestro que incluso podrá establecer tiempos para la inhalación y la exhalación, siempre teniendo en cuenta la capacidad respiratoria de los niños que es bastante inferior a la de un adulto, máxime si no está entrenada en este tipo de técnicas. Cuando el maestro vea que los niños van adquiriendo un cierto dominio de estas técnicas, también puede dejarlos solos para que ellos establezcan sus propios ritmos de inspiración-espiración. Este es un buen momento para observar y evaluar por parte del maestro la evolución y el aprendizaje de cada uno de sus alumnos en estas técnicas. 

    Por lo general, la técnica del anuloma-biloma se puede presentar de forma muy atrayente a los niños, en forma lúdica, utilizando el símil de "hacer una pinza" con los dedos o "jugando a la compuerta que se abre y se cierra". De nuevo, este elemento representativo, nos puede ayudar para insertarlo en el hilo conductor de un cuento con lo que lograremos la asociación de ideas, favoreceremos la motivación y la conexión con otros aprendizajes. 

    La técnica de anuloma-biloma, en cada una de sus variantes, aumenta el nivel de concentración de los alumnos, la calma y el equilibrio emocional en el aula. 

    Mientras se practican estos diferentes ejercicios, es bueno mencionar ideas positivas a los alumnos, reforzando el sentido del bienestar, la amistad, la armonía, el perdón, la alegría, las ganas de trabajar... Podemos recurrir a la imaginación de propornerles a los niños que estos imaginen que el aire que inspiran está lleno de todas esas cualidades que entran dentro de ellos cuando inspiran, mientras que al espirar van saliendo cosas malas o que no les gustan y se van muy lejos o acaban desapareciendo hasta que también lo que exhalamos es bueno. Podemos invitar a que con la imaginación, visualicen libremente como quieren representarse estas "cualidades", si con colores, con formas o con pequeños personajes inventados que entran o salen dentro de uno según la cualidad con la que se asocien. A veces, el maestro puede darles las imágenes, las formas o los colores concretos. En otras, podemos sugerir y dejar que sean los niños los que inventen sus propias representaciones. A los niños les gusta mucho, una vez que finaliza la meditación, contar al resto de sus compañeros como se han querido imaginar las diferentes cualidades. 

    Existen más técnicas de respiración, algunas incluso con una filosofía contraria a la de alargar al espiración que es sobre la que más hemos hablado aquí, como por ejemplo la respriación del león asociada a la postura de yoga del león. Los que conozcan a fondo las distintas técnicas de pranayama del yoga sabrán de lo que hablo cuando menciono palabras como "kapalabhati, suryabheda, ujjayi, sitkari, sitali, bhastrica, bhramari, murcha o plavini".  No obstante, en mi opinión creo que es mejor entrenarse en las anteriores antes de pasar a estas otras. Por otro lado, lo importante a la hora de introducir dichas técnicas en el aula no es tanto  enseñar demasiadas técnias a los niños, si no de saber muy bien como introducirlas, de una forma gradual y con el sencillo objetivo de que los alumnos simplemente se hagan más conscientes de su respiración, puedan controlarla mejor y mejoren su concentración y equilibrio emocional.

   No es mi intención extenderme más en este post describiendo técnicas de respiración. Sin duda el tema es muy amplio y podríamos seguir hablando mucho de él. Igualmente, en posteriores entregas de este blog, hablaremos de los otros tipos de técnicas que he agrupado en los otros tres bloques de contenidos restante. Os espero de nuevo en próximas entregas. 

  


 

 


Comentarios:

 

Aún no hay comentarios.

Síguenos también en las redes sociales: RSS-FEED Twitter Facebook

BÚSQUEDA DE POSTS

¡TEMPORALMENTE, NO SE PERMITE INTRODUCIR COMENTARIOS!
DISCULPEN LAS MOLESTIAS.
CRISTINA.

Aviso: Serán suprimidos, sin mayores explicaciones, los comentarios que atenten contra el espíritu de este blog, sean ofensivos o agredan de alguna manera tanto al propietario del blog como a otros usuarios que participen con sus opiniones.

El propietario del blog, Cristina S.R., solo se hace responsable de las ideas expresadas en sus posts y en ningún caso de las opiniones de quienes las comenten.